HAZ CUMPLIDOS A TUS PACIENTES.

Si tu paciente está haciendo un gran esfuerzo estándose quieto en ese “sillón de tortura” durante un procedimiento largo. Si se esfuerza en ayudarte inclinando la cabeza o abriendo más la boca. Si aguanta estoicamente el alginato en la campanilla… ¡HÁZSELO SABER!

Un simple: “Gracias por tu paciencia”, “eres un gran paciente”, “ojalá todos mis pacientes fuesen como tú”… hará que tu paciente empatice contigo y recuerde su visita un poco menos desagradable. Sobre todo si no ha estado todo lo quieto que tú le has dicho. ????