DEJÉMONOS DE VIEJAS CREENCIAS.
Que un paciente tenga que esperar más de 30 minutos a ser atendido no le hace pensar que eres mejor dentista. La época de la devoción por el profesional ha pasado. Adivinas quién es la persona más importante para cada paciente… ¡Correcto!
Entendemos que nos dedicamos a una profesión difícil de programar, pero existen métodos para conseguirlo. Consúltanos si necesitas ayuda.